Casi el 80% de los suicidios en Misiones se da en varones jóvenes

La pandemia, la situación económica y chicos encerrados en hogares conflictivos empeoraron la situación. Señalan que hay consultas psicológicas en lista de espera.

Casi el 80% de los suicidios en Misiones se da en varones jóvenes

La salud mental no es un tema menor. Aunque muchas veces se la deje de lado, puede tener consecuencias irremediables. En la provincia de Misiones la mortalidad por suicidios afecta principalmente a los grupos más jóvenes.

Según datos estadísticos del Ministerio de Salud Pública, el año pasado ocurrieron 123 muertes por esta causa; el 78,86% de los casos se dio en varones jóvenes y el porcentaje restante corresponde a mujeres. Los suicidios representan el 21,47% de las muertes por causas externas en la tierra colorada.

Sobre las diferencias por género, explica Unicef que los varones tienen tres veces más posibilidades de morir por suicidio que las mujeres. Como hipótesis para este desequilibrio, especialistas en la temática señalan que los hombres suelen tener más dificultades en admitir que tienen un problema y pedir ayuda.

Y este año pandémico los números de muertes autoprovocadas se mantienen igual de alarmantes, señalan los especialistas de la salud mental, afectando con mayor prevalencia a adolescentes. Incluso preocupan los casos de autolesiones o depresión en los chicos.

La psicóloga Olga Acevedo, especialista en la materia que se desempeña en el Hospital Carrillo de Posadas contó a El Territorio sobre la situación: “La población joven-adolescente es la que justamente nos preocupa mucho. Más allá de la concreción del acto del suicidio, el tema que también vemos son las autolesiones. Son todas decisiones muy extremas”.

El Carrillo es un centro de referencia en la provincia en lo que a salud mental refiere y en este año donde se pidió aislamiento social por la pandemia de Covid-19, el panorama se complejizó.

“En este último tiempo la pandemia complicó más la situación entre lo económico y el estar encerrados. En el caso de los adolescentes nos manifestaban el tener que quedar encerrados en una casa donde sufrían violencia, había casos de abuso o no recibían la contención necesaria de los padres. Entonces ahí se agudizó mucho más el intento de suicidio. Este tiempo de pandemia vino a empeorar mucho más la situación”, señaló Acevedo.

En ese contexto, indicó que los casos que llegan los abordan de manera interdisciplinaria entre psiquiatras, psicólogos y trabajadores sociales. “Porque la cuestión del hogar y del entorno es muy importante. Por eso abarcamos todos los ámbitos y es totalmente gratuita la atención”, indicó al tiempo que añadió que ahora ya están atendiendo de manera presencial, aunque en el tiempo más duro de la pandemia no dejaron de lado las consultas, que se hacían de forma virtual.

Espera
Aunque la etapa más fuerte de la cuarentena por el coronavirus haya pasado y ya estén permitidas distintas actividades, las consecuencias del aislamiento siguen estando a la vista.

Así, en este espacio de salud tienen a personas en lista de espera para poder recibir atención psicológica.

“Por consulta psicológica tenemos lista de espera porque la demanda es tremenda y atendemos entre cinco o siete personas por mañana”, precisó Acevedo.

“Notamos que la gente le da mucha importancia a la salud mental. Este último tiempo se agudizó la consulta y la pandemia nos impactó a todos. Pero noté que la gente entiende que hay cuestiones que no las puede manejar, el hecho de pasar más tiempo en nuestros hogares nos hizo darnos cuenta de cosas que en otro momento, cuando nos pasábamos fuera trabajando o estudiando, no nos dábamos cuenta”, añadió.

Entre las consultas más comunes que aparecen en consultorio a diario están “ataques de pánico, cuestiones de ansiedad porque no llegan con lo económico, gente que se dio cuenta que el hijo consumía drogas”.

“Entonces está pandemia sacó a la luz un montón de cuestiones que no nos enterabámos porque no estábamos en la casa. Todo fue un disparador de un montón de cuestiones que nunca se hablaron, eso hizo que la demanda que tenemos sea muchísima”, reflexionó.

Para tener en cuenta

Atención gratuita. En Posadas el Hospital Carrillo brinda atención gratuita y posee un número de guardia las 24 horas: 3764-394989.

Señales que hay que tener en cuenta

Sentimiento de soledad. Hay un corrimiento del adulto, que no está presente de la misma manera que estaba en otra época.


Parámetros elevados de exigencia. Los chicos tienen una sensación grande de fracaso al compararse con el ideal de ser adolescente.


Autoestima. El sentimiento de no ser querido y no ser integrado hace sentir que su vida no vale, algo que es acumulativo. Tras un escrache público sienten que la muerte digital o social supone el fin de su vida física. Los adolescentes tienen una sensación del tiempo particular, para ellos sólo está el aquí y el ahora.
 

Factores multicausales y un abordaje interdisciplinario

La decisión de acabar con la vida por mano propia posee factores multicausales y no es algo que se dé de la noche a la mañana, por eso su abordaje debe ser interdisciplinario. Lo que sí ocurre con los adolescentes es que el proceso de tomar una decisión sea mucho más rápida por la etapa en la que están viviendo.

Según explica Unicef, desde principios de la década del 90 hasta la actualidad, la mortalidad por suicidio en adolescentes se triplicó en el país. Entre 2015 y 2017, último año con cifras nacionales oficiales, 12,7 de cada 100.000 adolescentes entre los 15 y los 19 años se autoprovocó la muerte en Argentina.

Se trata de la segunda causa de defunción en este grupo de edad.

Un bajo nivel educativo, el único indicador de nivel socioeconómico disponible en los datos oficiales, triplica el riesgo entre los varones y casi lo duplica entre las mujeres.

Entre los factores desencadenantes, Unicef destaca la pérdida de una persona de referencia para el adolescente, ya sea la muerte de un familiar o una ruptura amorosa, por ejemplo; el desfase entre expectativas y logros de tipo educativo, laboral o familiar; y el blanqueamiento y sanción social de situaciones de violencia. Sin embargo, a menudo para entender las causas hace falta ir más atrás y analizar factores a largo y medio plazo que marcaron al adolescente, como abusos sexuales, falta de contención familiar, patologías mentales mal atendidas, consumo problemático de drogas y acoso escolar, entre otras variables. La presencia de adultos o instituciones que desempeñen un papel protector es clave para que el suicidio no llegue a concretarse.

Desde la asociación posadeña Defender la Vida, destacaron tiempo atrás sobre el rol del adulto: “Morir por mano propia es el resultado muchas veces de no mirar y no escuchar. El adulto tiene que volver a recuperar el poder de observación, no de vigilancia. Ellos -los jóvenes- necesitan la mirada del otro y la escucha y a veces la familia no lo puede hacer, ahí la escuela tiene un lugar importante”. Porque “el suicida quiere acabar con el sufrimiento, pero no con su vida, lo que pasa es que no tiene las herramientas”.

Fte:elterritorio

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