Confirmado: la nave Osirix-Rex alcanzó al temible asteroide Benny

La NASA realizará una misión inédita para recoger muestras y traerlas de vuelta a la Tierra.

Tras algunos momentos de zozobra, el control de la misión OSIRIS-REx de la NASA confirmó el encuentro de esta sonda espacial con el asteroide Bennu, también conocido como “el asteroide de la muerte”. Rico en carbono, este cuerpo celeste podría contener los precursores químicos del origen de la vida y los océanos de nuestro planeta y por eso es tan importante la investigación en su superficie.

 

“Hemos llegado”, anunció el ingeniero de telecomunicaciones Javi Cerna durante una transmisión de la NASA desde el control de la misión en Lockheed Martin Space en Colorado. Se trata de un paso importante en la misión de OSIRIS-REx, cuyo fin es estudiar un objeto cercano a la Tierra a corta distancia y enganchar muestras para traerlas de regreso a la Tierra en 2023.

Mark Fisher, ingeniero jefe de naves espaciales para la misión OSIRIS-REx en Lockheed Martin Space en Colorado, indicó que la maniobra realizada para alcanzar a Bennu, abrió el camino para el “régimen de vuelo de precisión que haremos durante el próximo año y medio para hacer un mapa y descubrir todo lo que podamos y que Osirix-Rex determine el mejor lugar para ir a buscar una muestra del asteroide y traerlo de vuelta”.

Durante los próximos meses, la nave hará un total de cinco pases sobre el polo norte, el ecuador y el polo sur a una distancia de 7 kilómetros. Los principales objetivos científicos de esta Fase Preliminar son estimar la masa de Bennu, refinar el modelo de estado de giro del asteroide y generar un modelo de forma global a una resolución de 75 centímetros.

El objetivo de la misión es recoger una muestra de la rugosa capa superficial y regresar con ella a la Tierra. Sin embargo, antes de realizar todo esto la nave espacial destinará casi dos años a cartografiar sus contornos.

Se estima que alrededor de julio de 2020 la nave tocará brevemente la superficie de Bennu para recolectar al menos 60 gramos (equivalentes a unos 30 sobrecitos de azúcar) de tierra y rocas.

La nave espacial luego empacará la muestra en una cápsula y viajará de regreso a la Tierra, dejando caer esa cápsula en el desierto del oeste de Utah en 2023, donde los científicos estarán esperando para recogerla.

 

 

Nota Clarin

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

We use cookies to ensure that we give you the best experience on our website. If you continue to use this site we will assume that you are happy with it. Ok